jueves, 5 de febrero de 2015

Hoy es el día en que llamas.

Hoy es el día de los huesos.
Mi funesta carne suplica existencia
por entre las rejas
me sale un vaho gris.
Tu aroma se ha ido con las luces
sólo me queda el agua de mi cuerpo.
La voz de la mañana me grita
que despierte y no.
En el sueño puedo ser más que arena,
puedo ser brisa que me calme
y no esta tormenta.

No pienso despertar si eres tú quien se aleja.